Bueno, apartir de este día empezaré a escribirles una historia que he ido creando. La actualizaré cada vez que termine un capitulo. Bueno aqui les va.
"La mañana estaba naciendo en una ciudad congestionada y abrumada por el silencio adormecedor. Los humanos aún despertaban de un sueño bien merecido debido al arduo trabajo de la semana. El sol hoy era débil, y las nubes cubrían sus rayos, claro era de esperarse en una tarde de Noviembre y no era necesario decir que el aspecto de esa mañana era un poco deprimente pero a la vez reconfortante, y era difícil creer que tan sólo fuera un Martes. Los minutos pasaban y los mortales empezaban a dar inicio a la monotomía de su vida, levantarse, bañarse y asearse, y finalmente niños y adolescentes a la escuela y los adultos al trabajo, si es que lo tenían. Damian Gardner tenía 17 años, y este era el último año en su escuela antes de empezar la universidad; tenía el cabello negro y largo que le llegaba hasta taparle las orejas, sus ojos eran marrones y era de tez blanca, su cara daba una clara señal de cansancio y pasividad. El era un adolescente como los demás, aunque a pesar de sus excelentes notas le permitieron terminar la escuela antes de lo normal, esta era su última semana ahi.
-!Mamá! ya me voy a la escuela- gritó para que ella la pueda escuchar.
-!Esta bien¡ -dijo su mamá desde el baño de su habitación- tu mesada y tu almuerzo estan en la mesa del comedor.
-Si ya lo noté- afirmó mientras cogía la bolsa de papel con su almuerzo- ¡Adios!
-¡No te olvides llevar a tu hermana!-
-!Lo sé!
Damian se dirigió a la habitación de su hermana, que se estaba poniendo las zapatillas; ella era muy simpática, de piel blanca, ojos avellana y cabello exagerado con mechones rosados, sus labios eran finos y tenía una nariz perfecta.
-Lexi es hora de irnos-
-!Que no me digas asi! -respondió indignada- !Me llamo Alexandria!
-Alexandria es un nombre muy largo, me aburre- dijo con un tono de cansancio en la voz.
-Oh que mas da, ¿no estas cansado por lo de anoche?-
-Pues yo no, sabes que ya no siento tanta necesidad-
-Entiendo, no es justo para mi lo que me hacen-
-Sabes que es necesario-
La noche anterior su familia había tenido una reunión entre ellos que hacen cada mes para satisfacer una sed en su interior; un deseo tan incontrolable que era necesario domarlo de alguna manera y esconderlo obligatoriamente. Me refiero a sus sed de sangre. Si, la familia Gardner era diferente a los demas, era vampiros. El papá de Damian era un vampiro original de la edad media. Ellos, los vampiros, envejecen en cien años lo que un humano normal lo haria en tan solo un año. La mamá de Damián era una vampira convertida a su albedrío, decisión que tomó por el amor que le tenía al padre de Damian -Phillip-. Damián había nacido en esta era, cuando sus padres decidieron formar una familia; ellos no tenían problemas de controlar la sed por sangre humana, eran felices tomando sangre de animales silvestres; pero Alexandria, había nacido con una sed incontrolabre, tanto que era necesario encerrarla por dos dias en una habitación blindada con dos cabras o cualquier animal grande adentro para saciar la sed de sangre humana que tenía. La reunión consistía en una cena, donde el alimento era sangre de animales salvajes, y claro encerrar a Alexandria en el cuarto blindado. Había veces en donde el "ritual" era totalmente agotador debido al tiempo que pasan sin sangre (un mes).
-Bueno estoy lista- dijo Alexandria
-Ok, vamos-
Subieron al auto, y Damian arrancó rumbo a sus escuela. Él consideraba totalmente aburrido ir a la escuela, ya que no tenía amigos ahi, se había propuesto estar alejado de la gente debido a su naturaleza. Su hermana por otra parte era una pequeña punk con muchos amigos, aunque sus notas eran un tanto desastrozas. Llegaron, el estacionó el auto y se dirigieron a sus aulas. Damian, al llegar, se sentó en el sitio del fondo que era donde siempre se sentaba, se colocó los auriculares de su iPod y escuchó a su banda de rock favorita llamada "Refuse and Oblivion". Luego un comunicado salió por los parlantes de la escuela.
-"Damian Gardner acercarse a dirección"-
Damian miró a sus compañeros con ojos cansados y como de indiferencia, tomó su mochila y se dirigió a la dirección. Al llegar, estaba ahí el director de la escuela junto con su profesor de ciencias.
-Toma asiento, Damian- dijo el director.
Damian se sentó, miro algo confundido a su profesor que le dirigió una sonrisa, luego volteó hacia el director que lo miraba seriamente mientras el tic tac del reloj no dejaba de sonar y una brisa fría entró por la ventana.
-Damian, te llamamos para decirte que, estas oficialmente graduado de la escuela- habló el director que cambió su cara de seriedad a una entusiasmada.
-Y además saldras con honores en ciencia por tus notas perfectas- dijo su profesor
-¿Es relevante?- dijo el apenas con un cierto tono de interés
-Ehh.. ehh.. si, es relevante, tener las mejores notas en ciencias es un logro tan grande que las mejores universidades considerarán tu solicitud y puedo a postar a que te aceptarán-
-wuu-juuu- dijo sarcásticamente Damian
-¿En serio no te interesa?- preguntó preocupado el profesor
-Que mas da- dijo, se volteó al director- Entonces... ¿Puedo irme?-
-Si, ya puedes irte, te enviaremos tu certificado a casa-
-Gracias- dijo sonriente
Dicho esto, se levantó de la silla y salió por la puerta. Mientras caminaba por ultima vez por los pasillos de la escuela recordaba sus primeros días ahi y su tentación por morder con total regocijo el cuello de los que pasaban por su lado. La sangre de las adolescentes le atraía mas por la frescura en sus venas, pero siempre se había resistido con una tenacidad impresionante. Se dirigió al aula de su hermana para avisar que se iría a casa y que lo llamara para recogerla.
A unos metros del estacionamiento unos ojos amarillos lo miraban con atenta pasión y angustia, llenos de ansiedad y locura. La cara pálida de un vampiro observaba sus movimientos."
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